El auge de las redes sociales como manifestación de los fenómenos que la tecnología y principalmente la Internet, le han aportado a la historia de la aventura humana, ha acarreado implicaciones destrozas, estupendas y útiles. Estos efectos, hasta ahora asimilados gradualmente han transformado la forma en que vivimos y nos desarrollamos, sin embargo este cambio conforme el paso del tiempo será cada vez más radical e invasivo. Las redes sociales fueron artífices y catalizadoras del proceso de transformación de la dinámica de las relaciones interpersonales, y análogamente, esta revolución mediática podría estar marcando un precedente peligroso o visionario, pero sin duda, interesante, en el concepto de “moneda” y sus inherentes características.
Todo el dinero del mundo no existe, aun. ¿Por qué? Porque el valor es creado mediante el trabajo de las personas, sus ideas aplicadas, la explotación de los recursos, en fin, a través de un sinnúmero de actividades. De esta manera dicho valor es creado acorde tales actividades, se refleja en el crecimiento de los países o por lo menos se justifica en su patrimonio. Así, cada país nombra su moneda oficial, y apodera este papel para los fines que todos conocemos. De infinitas variables, depende el valor de nuestro peso colombiano con respecto al dólar, la divisa global por naturaleza. Sin embargo, al momento de cambiar una moneda a otra, estamos sometidos a las reglas de sus emisores y a la volatilidad afectada por sus variables. Por eso si el dólar sube, los exportadores de flores y café celebran, si el dólar baja los que vivimos en el exterior celebramos viendo las “utilidades cambiarias” de los giros que recibimos. A pesar de esto, es inevitable no sentirse controlado por un sistema económico ubicuo e imperioso, que últimamente es tan complejo como intangible e indomable.
Alguien muy loco, y muy conocedor del sistema, decidió inventarse una moneda, así como el dinero de los parques de diversiones o el del monopolio, que desobedece a aquellas reglas de gobiernos y bancos centrales, que circula libremente por los países sin pagar comisiones, ni tasas, una moneda imposible de falsificar y difícil de robar, una moneda digital y compleja, por ahora. Con seguridad muchos intrépidos inversionistas comenzarán a crear más de ellas (como ya está pasando), optimizando su desempeño, mitigando los riesgos, universalizándola a base prueba, error y aceptación, como aconteció con las redes sociales (MySpace -> hi5 -> Facebook -> ¿?) probablemente alguna de ellas cale en el mercado si consiguen una liquidez (relativa) optima y un comportamiento estable. Su lógica es algo compleja pero en economía de colegio, la primer moneda virtual que no es respaldada por un gobierno y mucho menos por activos físicos Bitcoin, es algo así:
- Se descarga desde la web una billetera digital (como tener cuenta de facebook) que puede estar en un ordenador o en un Smartphone.
- Esta billetera es única, y en un sitio de Internet con dólares, pesos, rupias, etc, se compran Bitcoins (o cualquier otra moneda digital).
- Con el dinero en la billetera digital se pueden hacer transferencias a otras billeteras en el mundo, pagando una tasa imperceptible, también se puede comprar una cerveza en Múnich, puede comprarse un porrito en Ámsterdam, puede apostar en un casino en la vegas, comprar un panty para su novia en Victoria’s Secret o separar un cupo para un viaje espacial con Virgin Galactic. Entre otros, por ahora. Con tasas considerablemente más bajas que las que ofrecen las tarjetas de crédito.Imaginen en algunos años.
- Estas transacciones están cifradas, algo así como si el banco central supiera los números de series de cada billete que los ciudadanos tienen, y se registrara en un sistema abierto al público.
- Al inicio circularon en la web unos pocos Bitcoins, y bajo una rigurosa fórmula matemática-económica se controla la creación de Bitcoins, así como cada vez hay más Bolívares fuertes en Venezuela, hay más Bitcoins en el mundo (hoy hay aproximadamente U$13.000 millones).
- Este dinero como mencionamos tiene un origen menos tangible en el mercado, y en ese orden de ideas, existen los mineros digitales. Estas personas con la ayuda de computadores muy poderosos extraen de “rocas digitales” los Bitcoin, y como los mineros del oro, ganan por extraer lo que luego se vuelven “10 mil pesos oro” en Colombia, ellos ganan por extraer los Bitcoins, de esta manera el proceso de obtención se hace mediante un trabajo, que de todas formas sigue siendo controlado por la función reguladora, pero se hace congruente con el sistema de generación de valor.
- Si alguien le envió un giro de otro país, o simplemente le transfirió Bitcoins a su billetera digital, hay muchos medios de cambio, claro está su fluidez inmediata genera un costo mayor, sin embargo en pocos días, si lo necesita puede convertir su dinero a nuevamente a la moneda de su preferencia. Entonces, este dinero no fue víctima de una tasa de cambio, ni de gravámenes, ni controles. Esto es libertad completa de negociación.
Los gobiernos aún no saben cómo legislar la moneda (y menos aún, las que eventualmente puedan surgir), ni las medidas que se deben tomar, ya que, como todos los fenómenos de repercusiones globales tiene poderosos detractores y simpatizantes. Podrá llegar un momento en que tendremos que aprender sobre su lógica y dinámica, pues sería probable que la generalización de estas monedas electrónicas llegue gradualmente a nuestra vida y así como no sabíamos que era reportar un abuso, enviar un inbox y retuitiar tal vez debamos aprender de las fluctuaciones, de los especuladores, de las transacciones y de la posición del mercado ante las monedas digitales. Al generalizar su uso, claramente habrá confianza en los consumidores, y esto sería un control a su volatilidad, la liquidez, es muy simple, llegará el momento en que esta palabra cambie su concepto, pues como sucede ya en algunos países el efectivo pierde papel en la economía, el teléfono podría fácilmente ser esa liquidez. O tal vez solo sea una moda transitoria y quede atrás como la champeta y el hi5, muriendo antes de florecer para el mundo.
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ResponderBorrarMuy interesante el tema JuanSi, definitivamente las diferentes opciones de ver el mundo que nos ha dado el internet han revolucionado la sociedad, el arte, las comunicaciones y por supuesto la economía...gracias por acercarnos a ese mundo de una forma sencilla y clara. Te quiero.
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