miércoles, 22 de octubre de 2014

Mijo, usted no merece nada.

La creencia de que la felicidad es un derecho ha hecho menos preparada a la generación más preparada.


Al convivir con los más jóvenes, tanto con esos que se hicieron adultos hace poco como con aquellos que están en el camino de serlo, percibo que estamos ante la generación más preparada, y al mismo tiempo de la más mal preparada. Preparada desde el punto de vista de las habilidades, mal preparada porque no sabe afrontar las frustraciones. Preparada porque es capaz de usar herramientas de la tecnología, mal preparada porque desprecia el esfuerzo. Preparada porque conoce el mundo a través de asombrosos viajes, mal preparada porque desconoce la fragilidad de la materia de la vida. Y por todo esto sufre, sufre mucho, porque fue enseñada a creer que nació con la herencia de la felicidad. Y no fue educada a construir también desde el dolor.

Hay una generación de clase media que estudió en buenos colegios, es fluente en otras lenguas, viajó para el exterior y tuvo acceso a la cultura y a la tecnología. Una generación que tuvo mucho más de lo que tuvieron sus padres. Al mismo tiempo, creció con la ilusión de que la vida es fácil. O que ya nacieron listos, solo bastaría que el mundo reconociese su genialidad.

Me he encontrado con jóvenes que esperan tener en el mercado laboral una continuación de sus casas, donde el jefe sea un padre o una madre complaciente, que les acepte todo. Fueron educados a pensar que merecen todo eso que quieren. Y cuando eso no sucede –porque generalmente no pasa- se siente traicionados, se sublevan con la injusticia y una gran parte se enfada y desiste.

Como esos debutantes en la vida adulta fueron niños y adolescentes que recibieron todo, sin tener que luchar por casi nada relevante, desconocen que la vida es construcción; y para conquistar un espacio en el mundo es necesario también un poco de sacrificio. Con ética y honestidad; y no a los berrinches y gritos. Como sus padres no pudieron decirlo, es el mundo que anuncia a ellos una nueva y no muy animadora: vivir es para los que no desfallecen.

¿Por qué una gran parte de esa nueva generación es así? Pienso que es un cuestionamiento importante para quien está educando hoy, a un niño o adolescente. Nuestra época ha sido marcada por la ilusión de que la felicidad es una especie de derecho. Y tengo testimonio de la angustia de muchos padres para garantizar que los hijos sean “felices”. Padres que hacen acrobacias para dar todo a los hijos y protegeros de todas las complicaciones, sin esperar alguna responsabilidad o reciprocidad.

Es como si los hijos naciesen e inmediatamente los padres se volvieran sus deudores. Para estos, frustrar a los hijos es sinónimos de fracaso personal. Sin embargo, ¿es posible una vida sin frustraciones? ¿No es importante acaso que los hijos comprendan como parte del proceso educativo dos premisas básicas del vivir, la frustración y el esfuerzo? ¿O la falta y la búsqueda, como dos fases de un mismo movimiento? ¿Existe alguien que viva sin confrontarse día tras día con los límites tanto de su condición como de sus capacidades individuales?

Nuestra clase media parece despreciar el esfuerzo. Prefiere la genialidad. El valor está en el don, en aquello que ya nació con ellos. Decir que alguien se esfuerza es casi una ofensa. Tener que dar todo para conquistar algo parece ya venir marcado con el sello de perdedor. Chévere es el que no estudió, pasó la noche en la discoteca y fue admitido en medicina. Este ratifica la excelencia de los genes de sus padres. Esforzarse es, en lo máximo, cosa para los hijos de las clase baja, que aun necesitan asegurar su lugar en la sociedad.

De la misma forma que supuestamente sería posible construir un lugar sin esfuerzo, existe la creencia no menos fantasiosa de que es posible vivir sin sufrir. De que los dolores inherentes a la vida son una anomalía, y como percibo en muchos jóvenes, una especie de traición al futuro que debería estar garantizado. Padres e hijos han pagado caro la creencia de que la felicidad es un derecho. Y la frustración un fracaso. Tal vez ahí esté la pista para comprender la generación del “yo merezco”.

Basta andar por este mundo para ver el rostro de miedo y dolor de jóvenes al descubrir que la vida no es como los padres les habían prometido. Expresión que de repente muda en disgusto. Y lo peor es que sufren terriblemente, porque poseen muchas habilidades y herramientas, pero no tienen la menor preparación para lidiar con el dolor y las decepciones. Ni imaginar que vivir es también tener que aceptar las limitaciones, y que nadie por más brillante que sea consigue todo lo que quiere. Nadie descubre que vivir es complicado cuando crece o debería crecer, solo en ese momento en que la condición humana frágil e imperfecta, comienza a manifestarse en él ante la confrontación con la realidad. Desde siempre sufrimos. Y vamos a sufrir si no damos espacios para hablar de la tristeza y la confusión.

Me parece que esto es lo que ha sucedido en muchas familias: si la felicidad es un imperativo, el ingrediente principal del paquete completo que los padres supuestamente deben garantizar a los hijos para ser considerados exitosos ¿Cómo hablar de dolor, de miedo y de la sensación de sentirse desencajado? No hay espacio para nada que sea de la vida, que pertenezca a las angustias de crecer dudando de su lugar en el mundo, porque eso sería un reconocimiento de la falencia del proyecto familiar construido sobre la ilusión de la felicidad y la integridad.

Cuando lo que no puede ser dicho se vuelve síntoma -ya que nadie está dispuesto a escuchar significaría examinar las decisiones y reconocer equivocaciones- lo más fácil es callar. Y se evidencia entonces cada vez más la inconformidad con los hijos que no se comportan según el manual. Así, la familia puede tocar lo cotidiano sin que nadie necesite mirar para alguien dentro de ella.

Si los hijos tienen el derecho a ser felices simplemente porque existen –a los padres les correspondería garantizar ese derecho- ¿Qué tipo de relación podrían tener entonces los padres e hijos? ¿Cómo sería posible establecer un vínculo genuino si el sufrimiento, el miedo y las dudas están previamente fuera de él? Si la relación está construida sobre la ilusión, solo es posible fingir.

A los hijos les corresponde fingir la felicidad –y, como no consiguen, comienzan a exigir cada vez mas de todo, especialmente cosas materiales, pues estas son más fáciles de alcanzar- y a los padres les corresponde fingir la posibilidad de garantizar la felicidad lo que saben íntimamente que es una mentira porque la sienten en carne propia al final del día. Es por los objetos de consumo que la novela familiar se ha desenvuelto, donde “los padres hacen de cuenta que dan lo que nadie puede dar, y los hijos simulan recibir lo que solo ellos pueden buscar”. Por eso es necesario crear una nueva demanda para mantener el juego funcionando.

El resultado de eso son padres e hijos angustiados, que van a convivir una vida entera, pero que a pesar de esto se desconocen. Y por lo tanto, están perdiendo una gran oportunidad. Todos sufren mucho en ese teatro de desencuentros anunciados. Y sufren más porque necesitan fingir que existe una vida en que todo se puede. Y creer que todo se puede es el atajo más rápido para llegar no a la frustración que mueve sino a aquella que paraliza.

Cuando converso con esos jóvenes en el borde de la vida adulta, con sus inmensas posibilidades y riesgos tan grandiosos, noto que necesitan mucho de realidad. Con todo lo que la realidad es como tal. Si, asumir la narrativa de la propia vida es para quien tiene coraje. No es complicado porque usted va a tener competidores con habilidades iguales o superiores a las suyas, sino porque se torna aquello que se es, buscar la propia voz, es escoger una ruta llena de desvíos sin ninguna certeza de llegada. Es vivir con dudas y tener que responder por las propias decisiones. Pero es en ese movimiento que la gente se hace gente grande.

Sería genial que los padres de hoy entendieran que tan importante como una buena escuela o un curso de idiomas o un iPad es decir de vez en cuando: “hijo, siempre podrás contar conmigo, pero ese problema es tuyo y tu verás cómo sales de él”. Así como sentarse en la cena y hablar de cómo es la vida: “mira, mi día fue difícil” o “tengo dudas, tengo miedo, estoy confundido” o “no sé qué hacer, pero estoy intentando averiguarlo”. Porque aparentar que está todo bien puede significar decirle a su hijo que usted no confía en él ni lo respeta, ya que lo trata como un imbécil, incapaz de comprender la complejidad de la existencia. Es tan malo como encender la televisión con un volumen lo suficientemente alto para que nada amenace la fragilidad del equilibrio doméstico pueda ser dicho.

Ahora, si los padres mintieron que la felicidad es un derecho y su hijo merece simplemente todo por existir, paciencia. De nada va a servir lloriquear ni enfadarse al descubrir que va a tener que conquistar su espacio en el mundo sin ninguna garantía. Lo mejor es tener coraje. Sea la decisión de luchar por su deseo –o para descubrirlo-, sea la de abrir la mano de él. Y no culpar a nadie porque eventualmente fue como debía ser, porque con seguridad va a salir mal muchas veces. O transferir para el otro la responsabilidad de su renuncia.


Crecer es comprender que el hecho de que la vida siempre tenga vacíos no la hace menor. Si, la vida es insuficiente. Pero es lo que tenemos. Y es mejor no perder el tiempo sintiéndose injustificado porque un día ella se termina.

Traducción al español de la columna Meu filho, você não merece nada publicada en la revista Época el 9 de agosto del 2011. Se reservan todos los derechos al autor.

lunes, 7 de abril de 2014

A Little Cosmic Hope Hanging On The Void

“The surface of the Earth is the shore of the cosmic ocean. On this shore, we've learned most of what we know”
Carl Sagan
 


Undoubtedly the influence due to polemic Mr. X on space race development and implementation will continue bringing out deep aftermaths about the approach he wanted to seed on it. Under this nickname, the astrophysicists, writer, astronomer and science popularizer, Carl Sagan published an essay from his role as a pot consumer and advocate. In this text, he put forward how it has inspired part of his work and also upgraded his sensory and intellectual experiences. As part of this and many other crucial singularities on its counseling, principally on NASA space projects. Mr X stated some questions and affairs which had led discussions and research to other fields, and have boosted the scope through their implications.

 Sagan conceived the idea of adding an intelligible, universal and perdurable message on spacecrafts destined to go eternally away home, if ever found. These spacecrafts –which have traveled about 37 years- carry greetings, music, sound and images where life diversity and earth’s location is shown. Far from being an attempt to contact some alien life, this could be better cosmic evidence of life’s trace on earth and its perpetuation on universe expansion. He requested to Voyager controllers for taking a picture 6 billion km from earth, which he called “Pale blue dot”. This image was subject of a deep introspective analysis about the metaphor of human adventure greatness yet its infinite trifle. And then he proclaimed: “Look again at that dot. That's here. That's home. That's us. On it everyone you love, everyone you know, everyone you ever heard of, every human being who ever was, lived out their lives. The aggregate of our joy and suffering, thousands of confident religions, ideologies, and economic doctrines, every hunter and forager, every hero and coward, every creator and destroyer of civilization, every king and peasant, every young couple in love, every mother and father, hopeful child, inventor and explorer, every teacher of morals, every corrupt politician, every "superstar," every "supreme leader," every saint and sinner in the history of our species lived there-on a mote of dust suspended in a sunbeam”.

Sounds Of Earth

Thereby when focus was on the moon, the most important reason to reach the moon would be to change our perspective of the earth –more than realize our presence on it- to look backwards and to have an overview of home as a whole in a single plane. An outcome predicted somewhat by the great Sagan emerged after this big step. The sun over a huge dark background, shooting stars entering the atmosphere, tremendous flashes of lightning on the shadows, sunsets and dawns from new angles, a line between day and night going along its extension, the breakup of political boundaries and social segregation, better views of deforestation and droughts snatching the green and blue, fires and pollution, a thin and vulnerable atmosphere protecting all life. A fragile ball of life hanging on the void, and its eternal synesthetic ineffability .

Pale Blue Dot
The overview effect is a cognitive shift in awareness reported by cosmonauts during spaceflight captives of “the stare at the earth”. This syndrome shows the world reality in an exceptional way and advocated in depths of their minds for urgent need to create a planetary society that is joint, coherent and cooperative. Because of seeing its reality and frailty on the foreground, the big human footprint over it with its invisible borders need to protect and preserve this “Pale blue dot”. Astronaut Edgar Mitchell found a definition in aged inscriptions trying to face consequences led by the effect. –Savikalpa Samadhi- See things as seen by eyes but emotionally and viscerally experienced with ecstasy and an overall unity and unicity sense. In contrast inevitably evil has penetrated human being innermost confines, magnifying it, making it essential, despot, megalomaniac, indifferent, “humanless”.

Empower some hope to overview consequences turns out to be more an optimistic act than piffling. The need of an act as a whole species is urgent, the earth is sick and something is very wrong, beyond repairing an economic or political system. It is necessary to understand all that is and has been in play and the opportunity to have this brand new catalyst to materialize it could be vital. Imagine those dishonorable and unethical leaders and managers from around the world, these people who somehow influence the evolution course under the overview is disturbing and wonderful. There are nowadays a dozen companies ready to take clients out of orbit and consequently to experience the effect, so those evil and their analogues in ages to come and population could get this experience. It would be great to thinking increasingly accessible stare at the earth. A little hope in the synergy demanded by the unwanted human adventure debacle.





Una esperanza cósmica al debacle de la aventura humana

"La superficie de la Tierra es la orilla del océano cósmico. Desde ella hemos aprendido la mayor parte de lo que sabemos." 
Carl Sagan


Sin duda la influencia que tuvo la presencia del polémico señor X en el desarrollo y ejecución de la carrera espacial, seguirá causando ahondadas repercusiones desde el enfoque que este quiso sembrar en ella. Bajo este seudónimo, el astrofísico, escritor, astrónomo y divulgador científico de sinuoso estilo literario: Carl Sagan, publicó un ensayo desde su rol de consumidor y defensor de la marihuana en donde expone como esta ayudó a inspirar parte de su obra, y así mismo a mejorar sus experiencias sensoriales e intelectuales. Como parte de esta y otras singularidades que fueron esenciales en su asesoría y colaboración, principalmente en la Nasa y sus programas espaciales; “Mr X” formuló interrogantes y planteó asuntos que han llevado a otros ámbitos las discusiones y estudio de estos temas, y así mismo han nutrido el alcance a causa de sus resultados y efectos.


sonidos de la tierra
Sagan concibió la idea de añadir un mensaje universal y duradero a las misiones destinadas a surcar eternamente el espacio, el cual fuese potencialmente comprensible por cualquier civilización o inteligencia que lo encontrase. Así, estas sondas espaciales –que llevan cerca de 37 años alejándose de nuestro planeta, unas 14 horas luz- llevan consigo saludos, músicas, sonidos e imágenes que muestran la diversidad de la vida y la cultura en la tierra y su ubicación en el universo conocido. Claro está, que lejos de ser un intento de contactar la vida extraterrestre ya que alcanzaría su primer “sistema solar” análogo en 40 mil años, más podría ser un testimonio cósmico simbólico de la huella de la vida en nuestro planeta y su perpetuación en la expansión del universo. En su aporte, Sagan demandó la toma de una fotografía a una distancia de 6 mil millones de kilómetros de la tierra, por parte de Voyager 1, que fue titulada “El pálido punto azul”; la cual fue objeto de un profundo análisis introspectivo de la metáfora de la grandeza de la aventura humana y a la vez su infinita nimiedad. Sobre la cual manifestó: “Todas las personas que has amado, conocido, de las que alguna vez escuchaste, todos los seres humanos que han existido, han vivido en él. La suma de todas nuestras alegrías y sufrimientos, miles de ideologías, doctrinas económicas y religiones seguras de sí mismas, cada cazador y recolector, cada héroe y cobarde, cada creador y destructor de civilizaciones, cada rey y campesino, cada joven pareja enamorada, cada madre y padre, cada niño esperanzado, cada inventor y explorador, cada profesor de moral, cada político corrupto, cada superestrella, cada líder supremo, cada santo y pecador en la historia de nuestra especie ha vivido ahí —en una mota de polvo suspendida en un rayo de sol.”


El pálido punto azul
Cuando toda la atención estaba puesta en alcanzar la luna, para él y muchos otros, quizás la razón más importante resultaría ser llegar allá para pensar en la tierra –más que darnos cuenta de nuestra presencia en ella-, el hecho de mirar hacia el hogar como un todo por primera vez y la perspectiva absorta que este causó en los primeros cosmonautas, y que en efecto implica a la humanidad entera. Un resultado vaticinado en cierta medida por el gran Sagan, surgió luego de este gran paso. El sol sobre un inmenso fondo oscuro, estrellas fugaces entrando en la atmósfera, tormentas eléctricas intermitiendo en las penumbras, atardeceres y alboradas desde ángulos inéditos, la línea que divide el día y la noche recorriendo su extensión, la disolución de fronteras políticas y segregaciones sociales, las deforestaciones arrebatando el verde y las sequías el azul, incendios y contaminación, una atmósfera tenue y vulnerable protegiendo toda manifestación de vida; -Una frágil bola de vida, colgando en el vacío y su eterna inefabilidad sinestésica-.

-El efecto de la visión en conjunto-, un cambio cognitivo en la consciencia, experimentado por los cosmonautas en las misiones al espacio, durante sus tiempos de ocio, cautivos de la “contemplación a la tierra”. Este síndrome, mostrando la realidad del planeta en un plano excepcional, abogó en lo más profundo de sus mentes por la necesidad apremiante de crear una sociedad planetaria de voluntad conjunta, coherente y cooperativa ante la experiencia de ver en primer plano su realidad y apreciable fragilidad, nuestra gran huella sobre ella y las numerosas fronteras invisibles; para proteger y preservar este “pálido punto azul”. El astronauta Edgar Mitchell, ante las consecuencias que acarreó el efecto, se fascinó en encontrar una definición para este y en remotas inscripciones encontró el -Savikalpa Samadhi–. Ver las cosas como ves con tus ojos, pero experimentadas emocional y visceralmente con éxtasis y un sentido total de unicidad y unidad. En contraste, inevitablemente la maldad ha penetrado en los tiempos, hasta los confines más interiores del ser humano magnificándolo, haciéndolo indispensable, déspota, megalómano, indiferente. 

Apoderar con un poco de esperanza a los efectos de la visión en conjunto, hecho que podría alentar a forjar otra historia a partir de esa nueva imagen y buscar un enfoque sostenible para preservar nuestro hogar; resulta ser entonces, más un acto optimista que disparatado. La necesidad de actuar como especie es imperiosa, la tierra está enferma y algo va muy mal, más allá de la reparación de un sistema económico o político, es necesario comprender todo lo que está y ha estado en juego, y la oportunidad de contar con este flamante agente catalizador para materializarlo podría ser vital. Imaginar a esos seres extraordinarios que de algún modo determinan el rumbo de la humanidad siendo inoculados por este efecto resulta inquietante y maravilloso. Existen ya una veintena de empresas dispuesta a llevar a sus clientes fuera de órbita –que en el futuro cercano se generalizará aún más-, y por consecuencia a experimentar el efecto, ellos y sus análogos de las eras venideras, sin descartar a la población fascinada con experimentarlo. Sería estupendo que se esté fraguando una posible pandemia ante una eventual, y cada día más accesible, contemplación de la tierra; un poco de esperanza en la sinergia que demanda el camino al debacle de la aventura humana.


viernes, 21 de febrero de 2014

Un poquinho de Portugués, para hispano-parlantes

El portugués, un español mal hablado como algunos ajenos lo condenan, la lengua para decir Ronalyinho, fuchibol, saudalli, samba, muito obrigado, garota, Riu yi Yaneiro, con ese sonado acento; una lengua que ligeramente comprensible al escucharla se torna familiar cuando es leída, un laberinto de palabras transmutadas, claves, habituales y desconocidas. Igual de gallardo e ilustrado, de robusto y necio, de poético y prosaico, excelso y envilecedor, que su hermano Iberorromance, nuestro español. Dos lenguas respectivamente inteligibles, es decir cumplen los fines prácticos de la comunicación entre sus hablantes, sin estudios o conocimientos previos. Por esta razón, resulta más interesante cantar “Ai se eu te pego” que el “Gangman style”, el portugués es una lengua maravillosa, y así como dos hermanos, tienen sus personalidades, sus sustratos que los hacen únicos y especiales, su forma de implicarnos, su gracia, su magia, su mundo... Así, luego de un recorrido por la lírica de la lengua portuguesa, y su interacción con el español, les comparto algunos hits de esta familia, para que pongan a prueba esa “inteligibilidad” y se den un breve roce sociocultural, por la lengua que por estos días está de moda. Caralhuuuuu!!!.


Ausência

Por muito tempo achei que a ausência é falta.
E lastimava, ignorante, a falta.
Hoje não a lastimo.
Não há falta na ausência.
A ausência é um estar em mim.
E sinto-a, branca, tão pegada, aconchegada nos meus braços,
que rio e danço e invento exclamações alegres,
porque a ausência, essa ausência assimilada,
ninguém a rouba mais de mim.

Carlos Drummond de Andrade


Atlas (fragmento)

Descobrir o desconhecido não é uma especialidade do Simbad, do Erico o verlmeho, ou copernico. Não há um único homem que não seja um descobridor. Ele começa descobrindo o amargo, o salgado, o côncavo, o liso, o áspero, as sete cores do arco-íris e as vinte e tantas letras do alfabeto; passa pelos rostos, mapas, animais e astros; conclui pela dúvida ou pela fé e pela certeza quase total da própria ignorância.

Jorge Luis Borges e Maria Kodama

Um dia

Lá, no confim.
Onde as areias mergulham,
na beira do sol e da paz;

as garras do mato divisam
pela maciez do azul imensurável,
alvorada de pesca.

Nasce o tempo de colheita de rúcula,
de sí-lá-bas;
As letras emanam, se enraízam,
se amalg(amam).

Aos berros,
os versos dançam...
inebriados do lusco-fusco;
harmonizados... em sinfonia,
diante a batida dos dias,
regidos pela orbita do ar.

Estranheza,
no fragor do alvoroço.
Sentença do diatribes,
e (a)versões.

Rapsodo daqueles dias transatos,
afim de largar a feição,
comunhão de essências.
Artífice e contemplador.

Um dia.

Crack




Remember when you were young, 
you shone like the sun.

viernes, 14 de febrero de 2014

La evolución de la moneda, ¿moda o un nuevo orden económico?


perucool.com

El auge de las redes sociales como manifestación de los fenómenos que la tecnología y principalmente la Internet, le han aportado a la historia de la aventura humana, ha acarreado implicaciones destrozas, estupendas y útiles. Estos efectos, hasta ahora asimilados gradualmente han transformado la forma en que vivimos y nos desarrollamos, sin embargo este cambio conforme el paso del tiempo será cada vez más radical e invasivo. Las redes sociales fueron artífices y catalizadoras del proceso de transformación de la dinámica de las relaciones interpersonales, y análogamente, esta revolución mediática podría estar marcando un precedente peligroso o visionario, pero sin duda, interesante, en el concepto de “moneda” y sus inherentes características.

Todo el dinero del mundo no existe, aun. ¿Por qué? Porque el valor es creado mediante el trabajo de las personas, sus ideas aplicadas, la explotación de los recursos, en fin, a través de un sinnúmero de actividades. De esta manera dicho valor es creado acorde tales actividades, se refleja en el crecimiento de los países o por lo menos se justifica en su patrimonio. Así, cada país nombra su moneda oficial, y apodera este papel para los fines que todos conocemos. De infinitas variables, depende el valor de nuestro peso colombiano con respecto al dólar, la divisa global por naturaleza. Sin embargo, al momento de cambiar una moneda a otra, estamos sometidos a las reglas de sus emisores y a la volatilidad afectada por sus variables. Por eso si el dólar sube, los exportadores de flores y café celebran, si el dólar baja los que vivimos en el exterior celebramos viendo las “utilidades cambiarias” de los giros que recibimos. A pesar de esto, es inevitable no sentirse controlado por un sistema económico ubicuo e imperioso, que últimamente es tan complejo como intangible e indomable.

Alguien muy loco, y muy conocedor del sistema, decidió inventarse una moneda, así como el dinero de los parques de diversiones o el del monopolio, que desobedece a aquellas reglas de gobiernos y bancos centrales, que circula libremente por los países sin pagar comisiones, ni tasas, una moneda imposible de falsificar y difícil de robar, una moneda digital y compleja, por ahora. Con seguridad muchos intrépidos inversionistas comenzarán a crear más de ellas (como ya está pasando), optimizando su desempeño, mitigando los riesgos, universalizándola a base prueba, error y aceptación, como aconteció con las redes sociales (MySpace -> hi5 -> Facebook -> ¿?) probablemente alguna de ellas cale en el mercado si consiguen una liquidez (relativa) optima  y un comportamiento estable. Su lógica es algo compleja pero en economía de colegio, la primer moneda virtual que no es respaldada por un gobierno y mucho menos por activos físicos Bitcoin, es algo así:
  1. Se descarga desde la web una billetera digital (como tener cuenta de facebook) que puede estar en un ordenador o en un Smartphone.
  2. Esta billetera es única, y en un sitio de Internet con dólares, pesos, rupias, etc, se compran Bitcoins (o cualquier otra moneda digital).
  3. Con el dinero en la billetera digital se pueden hacer transferencias a otras billeteras en el mundo, pagando una tasa imperceptible, también se puede comprar una cerveza en Múnich, puede comprarse un porrito en Ámsterdam, puede apostar en un casino en la vegas, comprar un panty para su novia en Victoria’s Secret o separar un cupo para un viaje espacial con Virgin Galactic. Entre otros, por ahora. Con tasas considerablemente más bajas que las que ofrecen las tarjetas de crédito.Imaginen en algunos años.
  4. Estas transacciones están cifradas, algo así como si el banco central supiera los números de series de cada billete que los ciudadanos tienen, y se registrara en un sistema abierto al público.
  5. Al inicio circularon en la web unos pocos Bitcoins, y bajo una rigurosa fórmula matemática-económica se controla la creación de Bitcoins, así como cada vez hay más Bolívares fuertes en Venezuela, hay más Bitcoins en el mundo (hoy hay aproximadamente U$13.000 millones). 
  6. Este dinero como mencionamos tiene un origen menos tangible en el mercado, y en ese orden de ideas, existen los mineros digitales. Estas personas con la ayuda de computadores muy poderosos extraen de “rocas digitales” los Bitcoin, y como los mineros del oro, ganan por extraer lo que luego se vuelven “10 mil pesos oro” en Colombia, ellos ganan por extraer los Bitcoins, de esta manera el proceso de obtención se hace mediante un trabajo, que de todas formas sigue siendo controlado por la función reguladora, pero se hace congruente con el sistema de generación de valor.
  7. Si alguien le envió un giro de otro país, o simplemente le transfirió Bitcoins a su billetera digital, hay muchos medios de cambio, claro está su fluidez inmediata genera un costo mayor, sin embargo en pocos días, si lo necesita puede convertir su dinero a nuevamente a la moneda de su preferencia. Entonces, este dinero no fue víctima de una tasa de cambio, ni de gravámenes, ni controles. Esto es libertad completa de negociación. 
Los gobiernos aún no saben cómo legislar la moneda (y menos aún, las que eventualmente puedan surgir), ni las medidas que se deben tomar, ya que, como todos los fenómenos de repercusiones globales tiene poderosos detractores y simpatizantes. Podrá llegar un momento en que tendremos que aprender sobre su lógica y dinámica, pues sería probable que la generalización de estas monedas electrónicas llegue gradualmente a nuestra vida y así como no sabíamos que era reportar un abuso, enviar un inbox y retuitiar tal vez debamos aprender de las fluctuaciones, de los especuladores, de las transacciones y de la posición del mercado ante las monedas digitales. Al generalizar su uso, claramente habrá confianza en los consumidores, y esto sería un control a su volatilidad, la liquidez, es muy simple, llegará el momento en que esta palabra cambie su concepto, pues como sucede ya en algunos países el efectivo pierde papel en la economía, el teléfono podría fácilmente ser esa liquidez. O tal vez solo sea una moda transitoria y quede atrás como la champeta y el hi5, muriendo antes de florecer para el mundo.


domingo, 2 de febrero de 2014

Proselitismo del blanco

La ola de manifestaciones y voces unísonas de inconformidad que viene sacudiendo el mundo político desde Europa hasta América Latina, ha suscitado una reacción en cadena que ya nos roza y podría envolvernos. El turno de ser una sociedad civil activa, a la que cada día hemos sido más ajenos, unir fuerzas y continuar materializando el sueño de este proyecto de todos llamado Colombia, como cada cuatro años nuevamente ha llegado. La oportunidad de hacer voto, nuestra voz, y expresar el rechazo a las maquinarias que han controlado nuestra política, a los abusos de sus actores con privilegios y cinismo rampante con el pueblo, al dolor de las verdaderas víctimas, a la corrupción y sus rezagos.

Como ha sido costumbre, las corrientes políticas se turban en los meses previos a elecciones, se mueven los alfiles y peones, se reinventan y combinan los colores, se avivan las habituales alquimias de trasfuguismo y doble moral, el arte de la política. Alternativas que inevitablemente dan la misma sensación de que nada va a cambiar, perpetuando en el poder a los colectivos, ya no solo tradicionales que pisotean y envilecen la dignidad de la nación, principalmente para estos comicios.

Es desconcertante saber que en los análisis electorales se hable de voto de opinión y voto de maquinaria. Este último, fruto de las mermeladas, avaluado para estos sufragios en $100.000; sí, un voto que no es de opinión, según las estadísticas le cuesta esa suma a nuestros gobernantes auto-elegidos, ¿Coincidencialmente mediocres y corruptos?, ¿Y esa plata de dónde sale?, esencialmente de los recursos que deberían hacer de nuestro país un mejor lugar para vivir. Ligeramente más responsable, preciado y menos vergonzoso es el voto de opinión, que busca reflejar las ideologías y convicciones personales o partidistas en una X concienzuda sobre el tarjetón.

En ese momento decisivo en el cubículo, recuerde que su voto es secreto y en sus manos está enlistar a nuestra amada Colombia en esa sinergia de habitantes del mundo que piden a gritos un cambio y han comenzado a lograr imponer su visión, sobre el tradicionalismo corrompido y autoritario. Unámonos bajo la bandera del voto en blanco a esa gran bola de nieve, aprovechemos la oportunidad de marcar un precedente, exploremos su poder y pongámoslo a prueba, veamos los efectos de esa voz de presencia e inconformidad, hagamos tangibles y apoderemos las redesvoluciones y movilizaciones sociales. Digamos “aquí estamos” y honremos nuestro papel de artífices de la sociedad, sumémonos al rugido de libertar y justicia que comienza a exhalar la humanidad, démosle un golpe a la maquinaria, con nuestro voto de opinión.